La Casa Vacía
No invites a nadie a nuestra casa
pues repararan en puertas,
paredes,
escaleras,
y ventana,
miraran la polilla en los rincones,
los cerrojos oxidados,
las lámparas ciegas, arruinadas.
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No traigas a nadie a nuestra casa
pues no tendrán más que angustia de tu mesa,
de tu cama,
del mantel,
del mobiliario,
se reirán de pena por las tazas,
fingirán nostalgia de mi nombre,
y se reirán también de nuestra hamaca.
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No traigas más gente a nuestra casa
pues te escribirán canciones,
te entusiasmaran el alma,
te susurrarán traviesos,
te sembraran una flor en la ventana.
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Por eso no debes, alma mía
traer más gente a nuestra casa,
pues se pondrán rosados,
verdosos, rojizos o azulados,
al descubrir las paredes rotas
las plantas marchitadas.
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Querrán barrer en los rincones
querrán abrir nuestras persianas
y encontraran seguro en nuestros libros
las excusas perversas que buscaban
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Por eso te pido, yo te pido,
no traigas mas nadie a nuestra casa
así descubrirán nuestros absurdos
y te llevaran lejos a otras playas
te contaran historias de naufragios
te sacaran a rastras de esta casa
Comentarios
El mismo nombre del poema, la casa vacía, no es una simple propuesta, es un reclamo en contra de tal vacío. Y el resto del poema es la conciencia de ausencia, que reclama, no que la casa permanezca deshabitada, sino que sea tan sólo abierta para la presencia deseada, que por ser desconocida, es imposible. Resignarse a aquello, a la melancólica expectativa de una figura incierta, es llegar a la ausencia silenciosa que propuse antes… de darse esta oportunidad, el poema ya no existiría, sería también imposible.
Todo esto es imposible. Tomar en broma mis palabras, sólo he querido interpretar divirtiéndome. Un saludo.
va el abrazo
Siomara